viernes, 24 de febrero de 2012

Terrorista “Artemio” reconoce homicidio de 56 militares, 43 policías y 32 civiles


Sangre fría. Solo "lamenta" el asesinato del fiscal Arturo Campos Vicente y del juez Bernardo Tarazona Carbajal porque se trató de una "equivocación". Pero justificó el asesinato de miembros de las fuerzas de seguridad porque "eran enemigos del pueblo", incluidos tres oficiales PNP fusilados en Uchiza, en 1989.
Lima.- El fiscal Marcos Guzmán Baca  leyó al terrorista Florindo Flores Hala el contenido de veintisiete atestados formulados por la Dirección contra el Terrorismo (Dircote), en los que se le atribuye un promedio de cien atentados que produjeron la muerte de 131 militares, policías y civiles.
Guzmán describió cada uno de los hechos de sangre registrados entre 1989 hasta el 2011. El camarada "Artemio" escuchó sin inmutarse. Asentía con la cabeza. Este proceso duró 48 horas. Y resultó muy agotador.
Ayer, al final de la lectura de los crímenes que se le imputan, el fiscal le preguntó a Florindo Flores cómo se declaraba.
"Asumo todo", contestó.
"¿Qué es lo que quiere decir?", le preguntó.
"Que yo asumo los hechos como jefe del Comité Regional del Huallaga. Lo que usted ha leído son hechos de guerra", manifestó "Artemio".
Se refería al asesinato de 56 oficiales y subalternos del Ejército, 43 oficiales y subalternos de la Policía Nacional y 32 civiles.
En este punto, el fiscal Marcos Guzmán le preguntó por qué, si consideraba que estaba en guerra contra el Estado peruano, por qué ordenó matar a civiles.
Conteo de muertos
"No eran simples civiles. Hablamos de soplones, colaboradores de las fuerzas del orden, traidores al partido (Sendero Luminoso), delincuentes que extorsionaban a la gente tomando el nombre de nuestra organización, delincuentes comunes y homosexuales", explicó "Artemio".
Sin embargo, el fiscal Guzmán, que interrogó al terrorista en compañía del comandante PNP Jorge Flores García, presente en representación de la Dircote, le hizo notar que entre las víctimas se encontraban el juez Bernardo Tarazona Carbajal,  acribillado en Tocache, el 24 de junio del 2005; y el fiscal Arturo Campos Vicente, asesinado en Yanajanca, el 15 de junio del 2007.
"Que yo asumo los hechos como jefe del Comité Regional del Huallaga. Lo que usted ha leído son hechos de guerra", manifestó "Artemio".
"¿Por qué fueron eliminados mi colega Campos y el juez Tarazona. Ellos no eran combatientes", indagó el interrogador.
"Fue un error. Nosotros no sabíamos que dichas autoridades se encontraban en los vehículos oficiales que fueron emboscados por el partido (Sendero Luminoso). El objetivo era atacar a la policía, porque es una fuerza beligerante", contestó "Artemio".
Sello de sangre
El fiscal Marcos Guzmán abordó los crímenes más atroces para conocer la versión de Florindo Flores. Por ejemplo, el asalto a la base policial de Uchiza, que se consumó el 27 de marzo de 1989. Cayeron 10 policías. Pero a tres fusilaron en la plaza de armas de Uchiza: el mayor Carlos Farfán Correa, al capitán Walker Moscoso Carrera y el alférez Walter Rengifo López.
"¿Quién dispuso que fueran separados esos oficiales y se les ejecutara?", preguntó el fiscal.
"Yo lo ordené", rspondió.

"¿Por qué?", preguntó.
"Señor, era una guerra. Los oficiales eran enemigos del pueblo, representaban a las fuerzas del Estado", declaró "Artemio".
Diodora Espìnoza Vara, de 55 años, fue asesinada cruelmente de ocho balazos, el 11 de mayo del 2009. Ella era dirigente cocalera. Presidía la Asociación de Agricultores Cocaleros del Distrito de José Crespo y Castillo, en la región Huánuco. Los dos asesinos que la acribillaron en la puerta de su casa, en Aucayacu, le gritaron: "¡Traidora!". El fiscal Marcos Guzmán preguntó a "Artemio" sobre este extraño caso.
"Era una mujer conflictiva, desafiante, provocadora. Ya le habíamos advertido. Pero se oponía al partido", fue el argumento de "Artemio".
Lo cierto es que Diodora Espinoza se negaba a acatar las directivas del cabecilla terrorista. El homicidio de la dirigente fue una forma de advertir a los líderes cocaleros que si no se sumaban a los lineamientos senderistas, serían eliminados.
Partes de guerra
"¿Y el caso de la familia Rodríguez Figueroa, compuesta por Pablo Rodríguez Huerta, su esposa Victoria Figueroa Doria, su hija Candy Rodríguez Figueroa y el primo Wilmer Hilario Isidro, torturados y asesinados en su casa de Pacae, el 23 de octubre del 2007?", interrogó el fiscal.
"El partido los ejecutó por soplones. Ellos dieron información a las fuerzas del orden sobre el camarada 'Clay' (muerto el 19 de febrero del 2006), a quien la policía asesinó. El partido no podía permitir eso", señaló Florindo Flores Hala.
"Fue un error. Nosotros no sabíamos que dichas autoridades (fiscal y juez) se encontraban en los vehículos oficiales que fueron emboscados por el partido (Sendero Luminoso). El objetivo era atacar a la policía, porque es una fuerza beligerante", contestó "Artemio".
En el interrogatorio, "Artemio" abordó los intentos de entregar las armas, durante los gobiernos de Alejandro Toledo y Alan García. Ambos lo rechazaron.
"Ofrecí varias entrevistas periodísticas nacionales e internacionales para convencer a los gobiernos de Toledo y García que teníamos una intención sincera de llegar a un acuerdo político. Pero no pasaba nada. Así que por intermedio de un intelocutor remití varios documentos de la Direccion de Inteligencia del Ejercito (Dinte),  entre 2003 y 2004, planteando culminar el conflicto. Pero no obtuve una respuesta, porque los militares no estaban en el poder, de lo contrario habrían decidido solucionar esto", relató el cabecilla.
El interrogatorio del fiscal Marcos Guzmán Baca gira sobre los 27 atestados, pero no se descarta que la policía antiterrorista consigne otros más por más crímenes. "Le estamos refrescando la memoria", dijeron fuentes de la Dincote: "Dice no acordarse, pero le estamos preguntando año por año. Seguramente por eso tiene pesadillas en la noche".
Recuento de crímenes
El 28 abril del 2000, los senderistas masacraron a dos policías en el kilómetro 13 de la carretera Federico Basadre.
El cuatro de junio del 2004, los criminales senderistas acribillaron a tres policías, en Aguaitía, Ucayali.
El 20 de febrero del 2005, una columna terrorista emboscó a una patrulla policial en el sector Bambú, Pumahuasi, distrito de Daniel Alomía Robles, Huánuco. Mataron a tres policías.
El 22 de julio del 2005, los senderistas dirigidos por "Artemio" ejecutaron a José Pardo Valdivia, en Nuevo Progreso, supuesto "soplón" de los policías.
El dos de noviembre del 2005, el poblador Victoriano Hidalgo Meza fue ejecutado por senderistas en el valle del Monzón, por supuesta "infidencia".
El 17 de febrero del 2006 acabaron con la vida de dos policías en El Mirador, en la carretera que contacta con el Monzón.
El 12 de julio del 2006, mataron a Johnny Cántaro Diego, a quien se le atribuyó ser colaborador de la policía en Tocache.
El 26 de noviembre del 2008, una columna terrorista emboscó en Mendoza de Alto Corvina a un policía y dos erradicadores de hoja de coca.
El cinco de noviembre del 2010, los terroristas acabaron con un policía en Guacamayo, Tocache.
En cifras
120 policías resguardan el perímetro de la Dircote donde se encuentra detenido Artemio.
23 testigos sindican a Artemio como el autor del asesinato de 131 personas.
15 horas al día es lo que dura el interrogatorio fiscal al cabecilla senderista.
300 preguntas son las que debe responder Artemio.
(Fuente: Larepublica.pe)

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